Cuando el comercio global tiembla: la OMC pide cabeza fría y reglas claras

Ante el aumento de las tensiones comerciales derivadas de amenazas arancelarias, la Directora General de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, recomendó a los líderes mundiales “mantener la calma” y evitar reacciones apresuradas, en un momento en que el sistema global de comercio enfrenta las disrupciones más graves de sus 80 años de historia.

El 22 de enero, la Directora General Okonjo-Iweala participó en una reunión ministerial informal organizada por el presidente de Suiza, Guy Parmelin, y facilitada por la secretaria de Estado suiza, Helene Budliger Artieda. Durante el encuentro, los ministros de comercio discutieron las prioridades para la 14ª Conferencia Ministerial de la OMC (MC14), que se celebrará en marzo en Yaundé, Camerún, así como intercambiaron puntos de vista sobre temas relacionados con la reforma de la OMC.

Tras la reunión, la Directora General destacó el ambiente positivo y la convergencia de opiniones entre los participantes respecto a la necesidad de avanzar en la reforma de la OMC. Según el resumen difundido por el Gobierno suizo, “los ministros subrayaron su compromiso de participar en un intercambio sustantivo durante la MC14 que permita ofrecer la orientación política necesaria para fortalecer y preservar el sistema multilateral de comercio basado en reglas”.

El 23 de enero, Okonjo-Iweala también participó en una sesión titulada “Las múltiples formas del comercio”, en la que destacó que entre los sectores de más rápido crecimiento del comercio mundial se encuentran el comercio de servicios, que se prevé crezca un 4.4 % en 2026, y el comercio verde, cuyo valor ya alcanzó los 2 billones de dólares estadounidenses.

“Yo sueño con una organización lo suficientemente flexible como para que sus miembros puedan aprovechar estas oportunidades”, afirmó.

La Directora General abordó además las preocupaciones sobre el impacto de los nuevos acuerdos bilaterales y regionales en el papel de la OMC, señalando que la mayoría de estos acuerdos utilizan la plataforma de la OMC y no compiten con ella.

Ese mismo 23 de enero, Okonjo-Iweala habló sobre el impacto potencialmente positivo de la inteligencia artificial (IA) en el comercio durante un panel titulado “Perspectivas económicas globales”. Señaló que “la IA ayudará a reducir los costos del comercio y a aumentar la productividad”, aunque advirtió que estos beneficios podrían verse limitados si la adopción de la IA es desigual entre las distintas regiones del mundo.

Las declaraciones de Ngozi Okonjo-Iweala se producen en un momento de alta incertidumbre para el comercio internacional, marcado por el resurgimiento de políticas proteccionistas, tensiones geopolíticas y el uso creciente de aranceles como herramienta de presión económica. En este contexto, la OMC enfrenta uno de sus mayores retos desde su creación, con cuestionamientos sobre su capacidad para resolver disputas, actualizar sus reglas y responder a nuevas realidades económicas.

La MC14 en Yaundé será clave para definir el rumbo de la organización, especialmente en temas como la reforma del sistema de solución de diferencias, la modernización de las normas comerciales, el comercio digital y el desarrollo inclusivo. La insistencia en “mantener la calma” refleja el temor de que respuestas unilaterales o precipitadas debiliten aún más el sistema multilateral basado en reglas.

El énfasis en el comercio de servicios y el comercio verde responde a cambios estructurales en la economía global. Los servicios —como tecnología, finanzas, logística, turismo y servicios digitales— representan una parte creciente del comercio mundial, mientras que el comercio verde se ha convertido en un eje estratégico para la transición energética, la sostenibilidad y el cumplimiento de compromisos climáticos.

Asimismo, la referencia a la inteligencia artificial subraya un nuevo frente de discusión en la OMC: cómo garantizar que las nuevas tecnologías impulsen la productividad y reduzcan costos sin profundizar las brechas entre países desarrollados y en desarrollo. La adopción desigual de la IA podría generar nuevas asimetrías comerciales si no se acompaña de cooperación internacional, transferencia de conocimiento y fortalecimiento de capacidades.

En conjunto, el mensaje de la Directora General apunta a la necesidad de una OMC más flexible, moderna y capaz de adaptarse a un entorno global fragmentado, sin perder su papel central como garante del comercio internacional basado en reglas.

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