La inversión en IA y el conflicto en Oriente Medio configuran las perspectivas del comercio mundial

Las perspectivas del comercio mundial en 2026 estarán determinadas por dos fuerzas poderosas y opuestas. Por un lado, el extraordinario impulso de la inversión en inteligencia artificial (IA) sigue dinamizando la demanda global de productos de alta tecnología y servicios digitales. Por otro lado, el conflicto en Oriente Medio —y el consecuente aumento en los costos de la energía y el transporte— podría afectar considerablemente el comercio y la producción a nivel mundial.

El más reciente informe Global Trade Outlook and Statistics 2026 de la OMC presenta este panorama en evolución, incorporando datos actualizados de 2025 y nuevas proyecciones para 2026 y 2027. Aunque el comercio mostró una resiliencia mayor a la esperada en 2025, algunos de los factores que impulsaron ese desempeño —como la anticipación de importaciones antes de aumentos arancelarios y la inversión en infraestructura relacionada con IA— se espera que desaparezcan o se reduzcan este año. Como resultado, el crecimiento del volumen del comercio global podría desacelerarse en 2026 antes de repuntar en 2027.

Un 2025 sorprendentemente sólido, impulsado por la IA

El volumen del comercio mundial de mercancías creció un 4.6% en 2025, casi el doble de lo previsto un año antes. Gran parte de este crecimiento provino del “boom de la IA”: inversiones masivas en centros de datos, procesadores, equipos de semiconductores y otros productos clave para esta tecnología. Estos bienes representaron casi la mitad del crecimiento del comercio global en 2025, a pesar de constituir solo una sexta parte del comercio total de mercancías.

Asia volvió a posicionarse como el motor del comercio global, aportando el 71% del crecimiento total. Destacaron especialmente China, Singapur, Taipéi Chino y Tailandia. América del Norte también registró importaciones sólidas al inicio del año, en parte debido a la anticipación de compras.

El comercio de servicios continuó su proceso de normalización postpandemia. Aunque el crecimiento del turismo se moderó al disiparse la demanda acumulada, los servicios digitales y otros servicios comerciales mantuvieron un crecimiento fuerte y constante.

Un panorama más moderado, pero positivo, para 2026

El escenario base proyecta que el comercio de mercancías crecerá un 1.9% en 2026, antes de subir ligeramente a 2.6% en 2027. El comercio de servicios, por su parte, crecería a un ritmo mayor: 4.8% en 2026 y 5.1% en 2027.

Sin embargo, hay dos factores clave que generan incertidumbre: la persistencia de precios altos del petróleo y la continuidad del auge de la IA.

Por un lado, si el conflicto en Oriente Medio sigue impactando los costos de energía y transporte, podría tener efectos negativos importantes. Si los precios del petróleo se mantienen elevados durante 2026, el crecimiento del comercio mundial de mercancías podría reducirse en 0.5 puntos porcentuales, pasando de 1.9% a aproximadamente 1.4%.

El comercio de servicios —especialmente transporte y turismo— sería aún más vulnerable. El crecimiento podría bajar a 4.1%, afectado por cancelaciones de vuelos, interrupciones en rutas marítimas y mayores costos de seguros.

Por otro lado, el gasto en tecnología relacionada con IA ha superado expectativas a inicios de 2026. Si esta tendencia continúa y la demanda se mantiene al nivel de 2025, el crecimiento del comercio de mercancías podría aumentar en 0.5 puntos porcentuales, compensando gran parte del impacto negativo del alza energética.

Cambios estructurales en el comercio global

Más allá de los factores coyunturales, varias transformaciones estructurales siguen redefiniendo el comercio mundial.

La IA como fuerza dominante
La participación de bienes relacionados con IA en el comercio global pasó de aproximadamente 13% en 2023 a casi 17% a finales de 2025, con un crecimiento anual del 21.9%. Aunque América del Norte es el mercado de más rápido crecimiento, Asia sigue siendo el principal hub, concentrando el 62% de este comercio.

Mayor fragmentación comercial
Tras cierta estabilización entre 2023 y 2024, en 2025 se amplió nuevamente la brecha entre el comercio dentro de bloques geopolíticos y entre ellos, impulsada en gran medida por el desacoplamiento entre Estados Unidos y China.

Las importaciones de Estados Unidos desde China cayeron un 29% en 2025, mientras que China redirigió sus exportaciones hacia Asia, África y América Latina, impulsando el crecimiento en mercados emergentes.

El principio de nación más favorecida sigue predominando
La proporción del comercio mundial bajo el principio de no discriminación de la OMC (NMF) disminuyó del 80% en 2024 a alrededor del 72% a inicios de 2026, reflejando el aumento de medidas arancelarias y acuerdos preferenciales. Aun así, casi tres cuartas partes del comercio mundial de mercancías continúa operando bajo este esquema.

Conclusión

Las principales preguntas para el comercio global en 2026 son:

  • ¿Continuará el auge de la IA impulsando el comercio al mismo ritmo?
  • ¿Qué tan persistente será el impacto energético del conflicto en Oriente Medio?
  • ¿Se intensificará la fragmentación comercial o tenderá a estabilizarse?

A medida que estos factores evolucionen, la OMC continuará monitoreando sus implicaciones en los flujos comerciales, las cadenas de suministro y la economía global.

Nota de Robert Staiger para WTO

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